Visitas de estudios

Visitas de estudios – presentando las zonas turísticas más importantes de Cracovia se organizarán al mismo tiempo, el lunes 3 de junio de 2019 en horario 15:30 – 18:30.

Atención: La condición para participar en una visita de estudio es inscribirse a través de la página web del Congreso, o en la recepción del Centro de Congresos ICE Kraków.

Distrito de Kazimierz
(antigua ciudad judía)

 

Kazimierz en Cracovia es un lugar especial, formado por un barrio judeo-cristiano de siglos de antigüedad.

En 1335, el rey Casimiro III el Grande emitió un privilegio fundacional para Kazimierz bajo la Ley de Magdeburgo. Kazimierz fue la fundación urbana más grande del rey: la ciudad no era mucho más pequeña que Cracovia ya que ocupaba 50 has., en comparación con las 65 has. de Cracovia. El objetivo de la creación de Kazimierz fur servir como protección del sur de la capital, Cracovia. Desde su construcción en el siglo XIV hasta finales del siglo XVIII y XIX, Kazimierz fue una ciudad independiente, y la actual Plaza Wolnica formó parte de la plaza principal de la ciudad original: en ella se comerciaba y se encontraba el edificio del ayuntamiento, donde se encontraban las más altas autoridades administrativas y judiciales de la ciudad. En la esquina de la plaza con las calles del Boże Ciało y de Świętego Wawrzyńca se encuentra la iglesia del Corpus Christi, que es la iglesia parroquial principal de Kazimierz.

Los judíos – se trasladaron desde Cracovia – aparecieron en Kazimierz a mediados del siglo XIV y hasta principios del siglo XIX vivieron en el llamado barrio judío. Construyeron sinagogas (7 de las cuales aún existen), escuelas y colegios, cementerios, así como magníficas viviendas de los comerciantes y banqueros que se enriquecieron rápidamente. Kazimierz se convirtió en un importante centro de la cultura judía en Polonia y en el mundo. En 1800, Kazimierz se incorporó a Cracovia, y los años de la Ciudad Libre de Cracovia permitieron un mayor desarrollo del distrito de acuerdo con los conceptos urbanos contemporáneos desarrollados por el arquitecto Karol Kremer. La separación existente con el barrio judío finalizó con la demolición de sus muros en 1822, seguida del relleno del antiguo río Vístula y la creación de una calle en su lugar llamada Planty Dietlowskie. Desde principios del siglo XIX y y durante el XX, la población judía fue ocupando gradualmente todo Kazimierz y el distrito vecino de Stradom. Los judíos tomaron parte activa en el desarrollo del distrito como inversores, empresarios de la construcción y arquitectos. Su actividad social y económica les permitió conseguir la igualdad de derechos civiles en la década de 1860. Como resultado de esto, la intelectualidad judía se asimiló más culturalmente y decidió vivir fuera de Kazimierz. Antes de la Segunda Guerra Mundial, Cracovia tenía unos 64 mil ciudadanos judíos (una cuarta parte de la población de la ciudad). Hasta 1939, los judíos crearon -principalmente en Kazimierz – una infraestructura desarrollada socialmente que realizaba intereses y aspiraciones minoritarios. Kazimierz era un distrito notablemente judío, con una base social natural para la mayoría de las organizaciones e instituciones judías. La ocupación nazi trajo una represión muy temprana contra los judíos de Cracovia: sus propiedades fueron expoliadas, y sus escuelas e instituciones fueron disueltas. A partir de 1940, comenzaron los reasentamientos, principalmente a la region de Lublin, como resultado de los cuales 32.000 judíos tuvieron que abandonar Cracovia. Los restantes, unas 17.000 personas, se vieron obligados a mudarse al gueto, que se estableció en Podgórze en marzo de 1941 como un distrito cerrado, rodeado y protegido por un muro. Los judíos eran transportados regularmente desde el gueto a los campos de concentración en Bełżec, Auschwitz-Birkenau o Treblinka. Desde finales de 1942, los judíos fueron transportados al campo de trabajos forzados situado en Płaszów. El exterminio y deportación de los habitantes judíos de Kazimierz duró hasta el 13-14 de marzo de 1943, cuando finalmente se llevó a cabo la liquidación del gueto de Cracovia. Plaza Zgody era el lugar que simboliza este hecho: desde allí se transportaba a los judíos a Płaszów o al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau.

Esta aniquilación afectó no solo a la comunidad como tal, sino también a los rastros materiales de su existencia: durante la guerra, los monumentos de la cultura judía, especialmente los lugares de culto religioso, fueron destruidos con regularidad. De esta forma, la antigua ciudad judía de Kazimierz dejó de existir.

El diez por ciento de los habitantes judíos de Cracovia de antes de la guerra consiguieron sobrevivir. Algunos sobrevivieron gracias a Oskar Schindler, pero después de la guerra decidieron abandonar el país, buscando nuevas esperanzas en el emergente estado de Israel.

Durante la época del comunismo, la memoria del pasado judío de la ciudad se convirtió en un tabú social. Esto se transformó tras el cambio de 1989. Testimonio de todo ello es el Festival de Cultura Judía en Cracovia, así como las actividades de instituciones como el Centro para la Cultura Judía, el Centro de la Comunidad Judía en Kazimierz o la Comunidad Religiosa Judía, que cuenta en Cracovia con unas 150 personas.

Hoy, Kazimierz es uno de los lugares más reconocidos de Cracovia. Hoy en día, es un distrito cultural y artístico vibrante, especialmente atractivo para aquellos que desean sentir cierto espíritu bohemio y turista de Cracovia. Hasta 1978, fecha en la que Kazimierz, junto con el casco histórico antiguo y Wawel, fueron inscritos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, los monumentos de Cracovia estaban siendo destruídos. Durante muchos años, el distrito de Kazimierz estaba deteriorándose: viviendas destartaladas y dañadas, casas a menudo abandonadas causaban una impresión deprimente. Hubo que esperar hasta finales de los 90 para que comenzara a volver a la vida. A esto contribuyeron numerosas fundaciones internacionales para la cultura judía, el Festival de Cultura Judía en Cracovia (desde 1988), la película La Lista de Schindler de Steven Spielberg (1993), así como la moda por el arte y la cultura judía. En la segunda mitad de la década de los 90, comenzaron a crearse los primeros cafés y pubs, siendo los pioneros Singer, Propaganda y Alchemia. Se convirtieron en lugares frecuentados por los estudiantes. Hoy en día, existen casi 300 locales en Kazimierz. El número de habitantes disminuyó significativamente, mientras que el turismo se desarrolló mucho, lo que afectó a la propia idiosincracia del barrio.
Entre los monumentos se encuentran las iglesias del Corpus Christi y Santa Catalina, la Iglesia Paulina en Skalka – el santuario de San Estanislao, que es el patrón de Polonia, y el Panteón Nacional; así como el Ayuntamiento situado en la Plaza Wolnica (ahora sede del Museo Etnográfico) y todo el complejo de monumentos de arquitectura industrial situados en la calle de Świętego Wawrzyńca, llamada también el barrio de Świętego Wawrzyńca (de San Lorenzo).

Existen cinco sinagogas en la calle Szeroka. La más antigua, la Sinagoga Vieja, destruida durante la guerra, ha sido restaurada y hoy alberga las colecciones judías del Museo Histórico de la ciudad de Cracovia. La única activa es la Sinagoga Remuh. Cerca se encuentra el cementerio Remuh, uno de los cementerios judíos más antiguos de Europa y Polonia, donde los judíos fueron enterrados desde mediados del siglo XVI hasta mediados del siglo XIX. Otras sinagogas que se conservan son: Wysoka (¿1563?); Poppera (1620); Kupa (1643); Izaaka (1644); Tempel (1862).

Zabłocie con la fábrica
de Oskar Schindler

 

Zabłocie – es un distrito catastral de Cracovia, que forma parte de Podgórze, ubicado en la margen derecha del Vístula. Su forma se asemeja a un rectángulo, y su tamaño es similar al área ocupada por el casco antiguo de Cracovia, encerrado dentro del Planty.

El nombre “Zabłocie” viene a significar los terrenos situados “detrás del lodo”, y aparece por primera vez en algunas fuentes en 1334, en relación con los bosques reales. El período de mayor desarrollo de esta zona se sitúa a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando se crean las plantas ferroviarias e industriales, y Zabłocie se conviertió en una zona industrial. Se crearon las siguientes industrias: fábricas de muebles, fábricas de estructuras de hierro, fábrica de jabones, una planta industrial de licores espirituosos, una fundición de cristalería de Cracovia y la fábrica de productos de esmalte y lata de Małopolska “Rekord” – que más tarde se convertirá en la fábrica de Schindler.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el área de Zabłocie sufrió una mayor industrialización: fábricas de electrónica y fábrica de cosméticos. En 1989, muchas empresas estatales que operaban en Zabłocie fueron cerradas, lo que llevó al estancamiento de toda la zona.

En los años 1939-1945, Zabłocie fue el lugar elegido para la ubicación de los almacenes de equipos de aviación y comunicaciones al servicio de los aviones del Tercer Reich. La mano de obra esclava se utilizaba en las plantas industriales: desde 1942, grupos de trabajadores del gueto fueron traídos allí y, después de su cierre, los traían del campo de Płaszów. Los prisioneros de Płaszów trabajaron en las fábricas locales, incluída la fábrica alemana de esmalte de Oskar Schindler “Emalia”. Un lugar importante por los acontecimientos de la guerra es la Plaza de los Héroes del Gueto (anteriormente Mały Rynek y Plaza Zgody), que se convirtió en parte del gueto de Cracovia por decisión de las autoridades de ocupación alemanas. Se convirtió en el lugar de reasentamiento de los judíos de Cracovia, siendo enviados desde aquí a los campos de exterminio.

Los alemanes crearon el gueto de Cracovia en 1941. En el mismo vivían alrededor de 17.000 personas. Durante el cierre del gueto, la noche del 13 al 14 de marzo de 1943 murieron alrededor de mil personas y todos los residentes idóneos para el trabajo fueron trasladados al campo de exterminio de Płaszów. El campo existió entre 1943-45, inicialmente como campo de trabajos forzados y luego como campo de concentración. Era un lugar de exterminio de judíos y gitanos; los polacos y miembros de otras nacionalidades estuvieron allí también durante un período de tiempo.
En 1993, Steven Spielberg hizo la Lista de Schindler en Cracovia, basándose en los hechos reales de un drama que cuenta la historia de Oskar Schindler, un empresario alemán, relatando sus actividades durante la Segunda Guerra Mundial y las relaciones polaco-judías en esos días. La película mostró a la audiencia de todo el mundo el drama de los judíos europeos durante la guerra. Esta producción de Hollywood trajo también como efecto el interés por Cracovia: más y más turistas comenzaron a venir a la ciudad a buscar los lugares relacionados con la historia y las actividades del equipo de filmación de Steven Spielberg. Las agencias de viajes comenzaron a ofrecer tours con el lema “La lista de Schindler”.

En 2005, la ciudad de Cracovia compró la antigua fábrica de Schindler, y en 2010 se inauguró en ella la exposición “Cracovia – tiempo de ocupación 1939-1945”, que recibió el premio a la mejor exposición histórica de Polonia. Recibe cerca de 400.000 visitas anuales de turistas de todo el mundo. La exposición forma parte del Museo Histórico de la Ciudad de Cracovia y junto con la Farmacia pod Orłem y la Calle Pomorska forman la denominada Ruta de la Memoria.

En 2003, se anunció un concurso urbano y arquitectónico nacional para la reconstrucción de la Plaza Bohaterów Getta. El concurso culminó con la reconstrucción (2005) de la plaza, que consta de 33 esculturas de sillas de metal y sus 37 copias más pequeñas. Los ganadores del concurso – autores del monumento – se referían en su obra a los recuerdos de Tadeusz Pankiewicz, el propietario de la Farmacia pod Orłem en Plac Zgody. Pankiewicz, un propietario no judío de la única farmacia existente en el gueto de Cracovia, escribió sobre los muebles almacenados en esta plaza, que fueron retirados de las viviendas tras el cierre del gueto y la deportación de sus habitantes a los campos de concentración. La antigua farmacia tiene un museo (una sucursal del Museo de Cracovia).

En 2001, se construyó el puente Kotlarski, que conecta Zabłocie con Grzegórzki, gracias a lo cual se mejoró la comunicación de esta parte de Cracovia con el centro. A principios del siglo XXI, se estableció una universidad privada, bajo la denominación de la Academia de Cracovia (de Andrzej Frycz Modrzewski). Desde 1992 funcionan también las Escuelas de Arte de Cracovia, que ofertan formación en los campos del diseño de ropa, fotografía creativa e interiorismo. La llamada Kładka Bernatka (pasarela del padre Bernatek), que conecta Kazimierz con Podgórze desde 2010, ha contribuido al resurgimiento del turismo en Zabłocie, encontrándose ahora a 20 minutos a pie desde Kazimierz.

Al lado de la fábrica de Schindler, se inauguró en 2011 el Museo de Arte Contemporáneo de Cracovia, cuyo edificio fue diseñado por el arquitecto Claudio Nardi. El musue conectó seis edificios existentes en la antigua fábrica de Schindler.

Otro proyecto cultural importante en Zabłocie (relacionado con el otorgamiento por parte de la UNESCO a Cracovia como Ciudad de la Literatura) es el “Planeta de Lem”, un centro literario y de idiomas, que está desarrollándose en el edificio del antiguo almacén de sal, en la calle Na Zjeździe 8.

Esta zona, que una vez fue completamente industrial, hoy en día se ha convertido en sede de muchas instituciones culturales importantes, así como en centro de varios tipos de iniciativas artísticas. En 2006, Zabłocie fue reconocida como un área estratégica en el desarrollo de la ciudad de Cracovia, y también se estableció un programa de revitalización y activación como área postindustrial. Zabłocie es una de las zonas de desarrollo más dinámicas de Cracovia: en el ámbito de la promoción de nuevas viviendas, oficinas y viviendas sociales.

Nowa Huta como modelo
de ciudad socialista.

 

Nowa Huta – situada en el noreste de Cracovia; una ciudad diseñada desde cero, cuya construcción comenzó en 1949. Fue construida para los empleados de la planta metalúrgica de nueva construcción, llamada luego Huta im. Lenin, que desde su puesta en marcha en 1954 se convirtió en la planta industrial más grande de Cracovia y una de las fundiciones más grandes de Polonia. Años después, la planta metalúrgica se transformó y cambió su nombre: en la actualidad, es la sucursal en Cracovia de ArcelorMittal Poland.

Antes de comenzar los grandes movimientos de tierras necesarios para su construcción, se llevaron a cabo catas arqueológicas, que dieron como resultado muchos descubrimientos interesantes que confirmaron la existencia de un asentamiento neolítico en el lugar (se encontraron vestigios de un asentamiento celta, romano y uno de los más antiguos de los eslavos en Polonia). El tesoro de Nowa Huta lo constituye el túmulo de Wanda, considerado como la tumba de la hija de Krak, el fundador de la ciudad.

Durante la Edad Media, esta zona fue residencia de antiguas y nobles familias polacas, y en tiempos posteriores, también existieron propiedades importantes de familias de comerciantes y magnates, por lo que es un área con numerosas mansiones, palacios y lugares sagrados. Debido a que el límite oriental actual de Nowa Huta coincide con la antigua frontera austriaco-rusa, existen numerosos fuertes y uno de los aeropuertos más antiguos de Europa (donde se encuentra hoy en día, el Museo de Aviación de Polonia en Czyżyny)

La decisión de la construcción de Nowa Huta fue económica pero también tuvo motivos políticos. Incentivos económicos subyacían en la idea del denominado Plan de seis años (1950-1955), que asumió que la base para “construir los cimientos del socialismo” era la industrialización del país, que se había reconstruído después de la guerra. Así se desarrollaron la industria metalúrgica y la de la maquinaria. La construcción de las viviendas de la nueva ciudad, debía adelantar la creación de la planta en dos años; Tadeusz Ptaszycki fue nombrado el diseñador general de Nowa Huta en 1949.

El nombre coloquial Stara Nowa Huta se refiere a la parte más antigua de Nowa Huta. Esta zona, con la forma de un abanico extendido con seis brazos, es fácilmente reconocible en las imágenes con vista satélite de Cracovia. El plano de la ciudad se basaba en un pentágono. Este diseño incluía la Plaza Centralny (Plaza Central), desde donde salían radialmente las arterias principales y creaban una división del espacio en cuatro sectores: A, B, C, D. Las calles de la ciudad se entrecruzaban en ángulo recto, lo que creaba nuevos barrios a desarrollar. Existían cinco arterias principales, y una de ellas era la avenida Líderes del Trabajo, más tarde llamada Lenin, que conducía a Huta de Lenin. La arteria principal era la Aleja Róż, que salía de Plaza Centralny. Era una avenida representativa con edificios monumentales, el ayuntamiento y el monumento a Lenin. En la ideología que inspira el urbanismo realista socialista, se le dió particular importancia a los cuadrados centrales y las grandes arterias, que se convertirían en una especie de escenario para las manifestaciones.

El plan original fue diseñado por Tadeusz Ptaszycki con su equipo, de acuerdo con el espíritu del supuesto funcional del modernismo urbano. Sin embargo, un estilo para la construcción de las ciudades ya estaba vigente en Polonia y en los países del bloque oriental; un período de realismo socialista, por lo que los arquitectos se vieron obligados a realizar numerosos cambios en el proyecto original. Sin embargo, el trazado urbano en sí es similar a la idea de una ciudad modernista – llena de luz, sol y vegetación – un lugar ideal para vivir, trabajar y descansar. Esta idea se reflejó en la composición de la nueva ciudad, en la que se se construyó la planta industrial – un lugar de trabajo, y edificios residenciales cercanos, escuelas, guarderías, jardines de infancia, comercios minoristas y centros de servicio – entre zonas verdes, con zonas libres amplias y calles anchas. En este contexto, se hizo referencia a la idea anglosajona de los jardines en la ciudad. Se aplicó un esquema de historización a este plan, en referencia a los estilos histórico y renacentista que estaban vigentes y aceptados por las autoridades: renacimiento y barroco. Según la idea del socialismo, el trazado urbano hace referencia al intento de crear una ciudad ideal, típica del Renacimiento. Según lo proyectado, la ciudad estaba prevista para 100.000 habitantes. En el proyecto original, se suponía que Nowa Huta era una ciudad atea sin Dios, y ninguno de los proyectos urbanos oficiales tuvo en cuenta un lugar para una iglesia. En Nowa Huta, al comienzo de su construcción, existían cuatro iglesias, pero ninguna de ellas estaba ubicada dentro de la ciudad proyectada desde cero. Después de la presión de la población, se planificó la construcción de una nueva iglesia en el barrio llamado hoy Teatralne. En 1957, se erigió una cruz en la plaza donde se había planeado construir el templo. Sin embargo, la política del gobierno hacia la iglesia fue más restrictiva y en lugar del templo, los comunistas decidieron construir en su lugar una escuela. El incumplimiento de las promesas de edificación de la iglesia provocó el estallido de disturbios masivos en 1960. Las revueltas fueron sofocadas por la milicia, pero la persistencia de sus habitantes tuvo resultados finalmente – en 1967, se llevó a cabo la construcción de la primera iglesia de Nowa Huta, llamada hoy el Arca del Señor, siendo un ejemplo de arquitectura modernista tardía, inspirada en la capilla de Le Corbusier en Ronchamp.

El trazado urbano del distrito de Nowa Huta en Cracovia, como bien cultural y ejemplo representativo del urbanismo realista socialista en Polonia, se ha inscrito en el registro de monumentos de la ciudad de Cracovia. La entrada en el registro de monumentos también incluye la vista y el eje de comunicaciones de la Aleja Solidarności (Avenida de la Solidaridad) con dos edificios del Centro Administrativo (debido a sus numerosos ornamentos, y la logia y las áticas llamados “Palacio Ducal”) y la plaza, como elementos que cierran su composición.

La historia de la construcción de Nowa Huta está documentada por el Museo de Historia de Nowa Huta, una sede del Museo Histórico de la ciudad de Cracovia. Teniendo en cuenta la singularidad de su ordenamiento urbano y su arquitectura atemporal, así como la identidad y la conexión de los habitantes con la historia, la cultura y el espacio urbano de Nowa Huta, la ciudad de Cracovia encargó el desarrollo de un detallado Plan de conservación para el Parque Cultural de Nowa Huta.

Santuario de la Divina Misericordia
y Centro Juan Pablo II en Łagiewniki

 

Łagiewniki – distrito catastral de Cracovia en la parte sur de la ciudad. Es conocido por el Santuario de la Divina Misericordia y, a finales de 2005, se hizo aún más popular entre los fieles que el francés La Salette. Los Papas Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco han peregrinado a Łagiewniki. En Łagiewniki también existe una iglesia, varias capillas históricas, monumentos y la estación de tren Kraków Lagiewniki, donde el Tren Papal que une Cracovia y Wadowice, ciudad natal de Juan Pablo II, se detuvo en los años 2006-2009.

Cuando en el paso del los siglo XIX al XX se descubrieron en Lagiewniki yacimientos de arcillas de esquisto y yeso, esta región se convirtió en una importante base industrial para Cracovia. Se construyeron molinos, panaderías, fábricas de ladrichos, etc. en la actual calle Zakopiańska que fue una vez parte de la ruta imperial desde Viena a Leópolis. En el período de entreguerras, se estableció en esta área la Fábrica de Metal y la Fábrica de Muebles S. Manny en Łagiewniki. En el año 1941, Łagiewniki junto con Borek Fałęcki fueron incorporadas a la ciudad de Cracovia.
En los años 1889-1893 en la actual calle Siostry Faustyny se fundó el Refugio para niñas abandonadas bajo la fundación del príncipe Aleksander Lubomirski y el convento de la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia. En este monasterio pasó los últimos años de su vida y murió en el mismo (1938) la hermana Faustyna Kowalska, apóstol de la Divina Misericordia, una de las santas más populares y una de las más grandes místicas en la historia de la Iglesia. Faustyna Kowalska estuvo en la Congregación durante 13 años, viviendo en muchas casas religiosas, en la que más tiempo en Cracovia, Varsovia, Płock y Vilnius, realizando, entre otras, las labores de cocinera, dependienta y jardinera. Enfermó de tuberculosis pulmonary y del tracto digestivo y ofreció su sufrimiento como sacrificio por los pecadores. Ella experimentó también muchas gracias extraordinarias, incluyendo revelaciones, éxtasis, el don de la bilocación y los estigmas ocultos. Para su misión fundamental, la hermana Faustina aceptó un mensaje que Jesús le reveló para la Iglesia y el mundo partiendo del mensaje bíblico del amor misericordioso de Dios hacia cada ser humano. Ella escribió sus experiencias, experiencias espirituales y contemplaciones en su “Diario”, que se ha convertido en una de las perlas de la literatura mística. La hermana Faustina es hoy la escritora polaca más conocida del mundo, porque su “Diario” es el libro polaco más traducido.

La sepultura de la hermana Faustina se encuentra ahora en la capilla del monasterio, que en 1968, debido a ser ya la sepultura de un Siervo de Dios, pasó a incluirse en la lista de santuarios de la archidiócesis de Cracovia. Sus reliquias están en el sarcófago del altar, bajo la imagen con el lema, Jesús en tí confío, pintado por Adolf Hyla, según la visión de la hermana Faustina.
Desde 1993, es decir, desde la beatificación de la hermana Faustina y posteriormente con su canonización en 2000, el culto a la Divina Misericordia y Santa Faustina atraen una multitud de peregrinos a Lagiewniki (2 millones en el año 2017). Para sus necesidades, en los años 1999-2002, se construyó una basílica de dos niveles con forma de elipse para 5,000 personas (alrededor de 1800 sentados). Una torre imponente de 77 metros de altura domina el edificio.

No muy lejos del Santuario de la Divina Misericordia (aproximadamente a 1 km) en 2009, en el área de postproducción de la antigua Planta de Sodio “Solvay”, donde Karol Wojtyła trabajó como clérigo durante la guerra – se ha construido el Centro Juan Pablo II “No tengáis miedo”. Estos terrenos se llaman el Mar Blanco. La iniciativa de construir el centro fue realizada por el cardenal Stanisław Dziwisz, secretario de Juan Pablo II, quien para el inicio de la construcción asignó donaciones del libro y la película Świadectwo (Testimonio). Otros fondos para la construcción vinieron de los propios fieles. El Centro también cuenta con un centro de formación para voluntarios, un museo, un instituto con una biblioteca y una sala de conferencias, y se han construido otras instalaciones financiadas por donantes, tanto fieles como institucionales. El Centro sirve como una acción votiva de gracias de la nación por el pontificado de Karol Wojtyła y para difundir su patrimonio, y llevar a cabo actividades científicas y educativas, además de ayudar a los necesitados. El nombre del Centro se refiere a las palabras de Juan Pablo II pronunciadas en 1978 durante la inauguración de su pontificado: ¡No tengáis miedo. ¡Abrid, abrid la puerta a Cristo! Uno de los edificios del centro, es la iglesia de San Juan Pablo II. El templo está construido en un plano octogonal y el estilo guarda relación con las iglesias bizantinas de Rávena. En el año 2016, durante la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Francisco visitó la iglesia. Desde el año 2011, en que una reliquia de Juan Pablo II, consistente en una ampolla de sangre, fue depositada en el Santuario, el número de peregrinos que visitaban este lugar aumentó significativamente, y el culto al Papa Santo se está incrementando intensamente.

El enorme potencial de Cracovia y la región de la Polonia Menor (Małopolska), en lo que se refiere al turismo religioso y de peregrinación, se evidencia no solo por los millones de peregrinos y turistas religiosos que vinieron (por ejemplo, con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud en 2016), sino también por el éxito del Primer Congreso Internacional de Turismo Religioso y de Peregrinación, que tuvo lugar en Cracovia del 8 al 12 de noviembre de 2017. La investigación turística muestra que entre un 5% y un 6%, es decir, aproximadamente 650,000 de los visitantes a Cracovia declaran que la motivación religiosa es lo más importante para viajar a Cracovia. Muchas otras personas no consideran el motivo religioso como el principal, pero aprovechan para visitar los lugares de culto cuando visitan a su familia, etc.

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Tenga en cuenta que muchos turistas visitan Cracovia en esta época del año, recomendamos encarecidamente que reserve su habitación de hotel lo antes possible

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